miércoles, 1 de febrero de 2012

Pollo en salsa con cebollas









Este mes ha sido algo complicado....


No he podido ser tan productiva como quisiera, pero intento no dejar a un lado mis asuntos.


Tengo algunas recetas pendiente de publicar, de mostrar, de regalar...... y en estos días prometo volver a mis andadas.


Regalaros mis platos, mis recetas, mis fotos, y mis pasiones, es para mí algo importante. Es la forma que tengo de mostraros un poco de mí misma. Es la forma de disfrutar con las cosas más básicas, con las cosas que tenemos más a mano..... el aroma de una hoja de laurel, el color de un buen aceite, la sencillez de una cuchara de madera ......


.....El poder estar aquí ya es un regalo...


Querernos cada vez más a nosotros, tiene que ser el regalo más preciado...


Yo cada vez me quiero más....


Cada vez me acepto más como soy....


si tengo una nueva arruga, la miro y la admiro, porque ha vivido junto a mí, y porque a partir de ahora, va a formar parte de mi vida, y creo que debe de haber hecho un pacto con el diablo, porque creo que  no quiere separarse de mí hasta el final....


Si tengo una cana nueva, simplemente la cuido, la mimo y la adorno con un color adecuado, ¡¡¡a las canas también le gustan que las pongan guapas..¡¡¡¡


Si tengo un dolor más agudo, pues me quedo en casa, y disfruto de sus rincones, me asomo al balcón y disfruto de los atardeceres.. si me duele una mano, pienso que la otra aún la tengo libre....


Ahora disfruto más de las pequeñas cosas, y aún más si son sencillas....


Si no tengo muchas ganas de cocinar, pues se hace un  plato sencillo, con ingredientes básicos, delicioso en su sabor, agradable en su textura..... y que no deje indiferente a nadie,....




 Hoy a tocado un plato así, sencillo, y rápido en su elaboración.










Sólo hay que tener a mano unas cebollas, pechugas de pollo, un buen aceite, hojas de laurel, pimienta blanca, vino de guisar, sal, y unos pocos minutos para dedicarle a la cazuela, y si le aportamos un poquito de cariño, el plato saldrá delicioso....






si cortamos las cebollas, y las rehogamos en el aceite con una hojas de laurel, el ánimo empieza a subir....


El aroma empieza a formar parte de tu cocina...... eso quiere decir que ¡¡¡estamos por el buen camino¡¡¡¡¡


Luego si doramos las pechugas de pollo en el mismo aceite, vemos como cambia su textura, su color, y empieza a adquirir un tono dorado todo el conjunto.


Es el momento de modificar el olor de tu cocina, es el momento de rociarlo con un buen vino, salpimentarlo, y dejar que el vino se evapore, pero que deje su perfume impregnado en los alimentos y en el ambiente.












Si dejamos dorar todo unos minutos, si tenemos unos instantes de paciencia, podremos regalarnos algo exquisito para el paladar y para nuestros ojos,.... y sobre todo para nuestro ego.... porque pensar que lo has hecho tú, que has creado algo con lo que puedes disfrutar, y  con algo básico, simple y tan cotidiano,  es una experiencia de la que al final terminas gozando.


Comparto mis momentos, y dejo mi creación para quien quiera recrearse unos instantes, rendirse ante los aromas y emplear un poco de su tiempo.









4 comentarios:

María dijo...

El pollo me ha encantado,y tu entrada diciendo todas esas cositas tan verdaderas tambien. Un beso
cosicasdulces.blogspot.com

copia cocina (ahora retos) dijo...

Pues si,llevas toda la razón del mundo,estoy de acuerdo con lo que dices y tu receta delicosa,un beso¡¡

Marina - BlauKitchen dijo...

Angeles,
Mil gracias por tu visita, no podía hacer menos que pasar a conocer tu casa virtual y leer esta magnífica entrada llena de sentimiento acompañada de una delicia.
Un beso

Anyol dijo...

Me quedo de seguidora de tu bog.
Vaya pollo bueno que has hecho.
Pasate por mi blog.
http://anyolcocina.blogspot.com/