miércoles, 9 de noviembre de 2011

Falda de Ternera Rellena



Aunque pase mis ratos cocinando, mi cabeza y mi espalda nunca están  lo suficientemente "aderezadas". Todos los días me duele, aunque claro, algunos días más que otros...

Mi reciente incapacidad y mi pasión por la escritura y por la cocina, han hecho posible éste blog y que mis pensamientos y mis recetas se vayan difundiendo por la red.

De alguna manera, los blogs de cocina están sustituyendo en parte a los antiguos libros de cocina, ya que  todos miramos en algún momento la recetilla tal o la recetilla cuál en internet y nos lanzamos a probar nuevos sabores.

Cuando era pequeña, todas las niñas de mi clase, querían ser médico, enfermera, maestra o peluquera. Había incluso una que quería ser monja. .....

A mi lo que me hubiese gustado desde pequeña era ser  "escritora". Sí, sí,... escritora. 

Así que me dije a mí misma,: "bueno, escritora no vas a ser nunca, pero ahora que ya tienes tiempo libre, aprovecha y da rienda suelta a tus antiguos deseos y escribe de lo que te venga en gana". Y así es como internet ha sido el culpable de que mis pensamientos y mis recetas circulen por la red, y puedan leerlos personas que no hubiese imaginado jamás. 

Otra de mis grandes pasiones es la cocina, y sobre todo hacer las recetas que hacía mi madre.


Hoy os voy a dejar la receta de la Falda de ternera rellena. Supongo que muchos de vosotros la cocináis a menudo, otros la habrán comido en algún momento de su vida, y otros no sabrán ni lo que es. No puedo decir si la mía es mejor o peor que la vuestra, sólo puedo decir que era como la hacía mi madre, y que a nosotros nos gustaba mucho. 

Lo primero era comprar una falda de ternera, y que el carnicero te la abra de forma que quede bien fina.

Una vez abierta, la extendemos y la cubrimos con lonchas de jamón serrano.



Luego ponemos otra capa con huevos que habremos cocido previamente,  pimientos morrrones en tiras y aceituna sin hueso.




También podemos ponerle zanahorias cocidas en tiras sobre los huevos cocidos. Aunque yo ésta vez no se las he puesto. Luego con una cuerda de bridar carne, la enrollamos y la atamos formando un rollo.



Doramos la carne por todos lados, y así la carne se quedará más prieta y no se saldrá el relleno ni se quedará con un color blancuzco.

En una olla ponemos dorar cebolla, dos o tres dientes de ajo, una hoja de laurel, pimiento rojo y luego tomate, todo cortado muy pequeño. Cuando esté dorado añadimos la carne y las zanahorias cortadas en rodajas. Añadimos vino blanco, un vaso de caldo,  pimienta negra y sal. La ponemos al fuego y vamos regando con la salsa. Pinchamos la carne hasta que veamos que ya está hecha. 



La carne debemos dejarla enfriar antes de cortarla, si no, se puede deshacer.  La podemos tomar en frío con la salsa caliente por encima, o calentar la carne en la salsa una vez cortada. 



La salsa se puede pasar por la batidora, o tomarla así tal cual con las zanahorias en rodajas de acompañamiento, con unas patatas fritas. Lo siento pero no tengo fotos de la salsa.

Es una comida que la podemos realizar fácilmente el día anterior, y luego sólo calentarla y acompañarla de patatas fritas o con menestra de verduras, o puré de patatas,.... no sé de lo que más os guste. 


¡¡a éstas sólo les faltaba la salsa, aunque se me olvidó hacerle la foto cuando la serví en el plato¡¡¡ otra vez será, os lo prometo.







6 comentarios:

María dijo...

Vaya un corte rico. Tu madre si que sabía hacer cosas buenas, y esta es una muestra. Te ha quedado estupendo. Un besito.
cosicasdulces.blogspot.com

Cocinateca dijo...

Gracias María, la verdad es que mi madre cocinaba muy bien. Yo espero estar algún día a su altera. Un beso.

Elo dijo...

Qué me gustan las carnes rellenas y esta tiene una pinta....

Miriam dijo...

Aunque me resista a seguir tus pasos y los de yaya en la cocina, al final con este blog me estás convenciendo.

Me parece que la cocina es otra forma de expresión artística y por qué no, un acto muy bonito de bondad y amor y un factor cultural muy importante. Y es quizás una de las mejores herencias para los tuyos ya que la disfrutan día a día y normalmente contigo,mejor que sin ti. Y aún cuando uno desaparece, perdura no sólo en el recuerdo sino también a través de los olores y sabores.

Sigue así, tqm

ORNI dijo...

Este plato me encanta, es de nuestra cocina tradicional de toda la vida, riquísimo y más si lleva una buena carne como la que has usado, que se ve jugosa y tierna tierna!!!
Me han entrado ganas de pedirle a mi tía que me haga un buen plato jeje.
Besos

chikaluna dijo...

madre del amor hermoso!!!!!! que buena pinta tiene... se me hace la boca aguaaaaa.
Cuando hablas de tu mami me viene una sonrisa a la boca y las lagrimas asoman por mis ojos, que linda y buena era y que bien cocinaba, lo que mejor recuerdo es las empanadas! madre que buenas estaban!!!!